ASÍ VIVIMOS EL VIAJE A BOGOTÁ

Durante el mes de mayo tuvimos la primera salida pedagógica del año con 75 estudiantes de grado 5°, quienes disfrutaron de 5 días llenos de aventura y aprendizajes en Bogotá y Villa de Leyva. Este viaje tiene como propósito conocer la historia de Colombia y reforzar el sentido patrio, un objetivo que se cumplió, a través de vivencias y relatos únicos sobre la época de la conquista y la independencia.

El primer día en Bogotá, estuvo cargado de historia. Nuestros estudiantes pudieron recorrer las calles de la capital, subir al Cerro Monserrate y contemplar las vistas mientras compraban artesanías y recuerdos, además de experiencias únicas como conocer el Museo de la Independencia y la Casa de Nariño. El segundo día inició con la alegría de Multiparques, en donde los estudiantes liberaron adrenalina con las atracciones y animales, antes de seguir el camino hacia Villa de Leyva, una ciudad encantadora ubicada en Boyacá, que cautiva a sus visitantes con su atmósfera colonial y su arquitectura bien conservada. Sus calles empedradas y sus casas blancas con tejas de barro rojo transportaron a los estudiantes a tiempos pasados, mientras que la inmensa Plaza Mayor, una de las más grandes de América Latina, se convierte en el corazón del pueblo, donde se celebran eventos culturales y mercados de artesanías. Rodeada de paisajes naturales impresionantes, como el Desierto de la Candelaria y el Santuario de Iguaque, Villa de Leyva ofrece un destino único que combina historia, cultura y belleza natural en cada rincón.

Luego de dos días de recorrer sus calles, fábrica del chocolate, museos y hacer algunas compras, regresaron a Bogotá para unas últimas paradas de diversión y conocimiento, como el Museo del Oro, que alberga una impresionante colección de arte precolombino. Este viaje se resume en una experiencia para vivir de primera mano un epicentro cultural, como Bogotá, que abre las posibilidades de conocer nuestro país, historia y cultura.

Viajar dentro del país de origen no solo permite explorar y conocer lugares nuevos, sino que también promueve un profundo entendimiento y aprecio por la propia cultura y diversidad del país. Al visitar diferentes regiones, se puede experimentar la riqueza de tradiciones locales, costumbres culinarias únicas y paisajes variados que forman parte del patrimonio nacional. Estas experiencias no solo enriquecen personalmente a nuestros estudiantes, sino que también fortalecen el sentido de identidad nacional y el orgullo por las raíces culturales compartidas. Además, viajar localmente fomenta el desarrollo económico y la conservación de recursos naturales y patrimoniales, asegurando que las generaciones futuras también puedan disfrutar y aprender de estas riquezas.

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